260824 – ALTO ASÓN

260824 – ALTO ASÓN

Rango de precios: desde 650€ hasta 800€

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Mar 26


ALTO ASÓN
NIVEL: Ámbar
FECHAS: 24 – 29 agosto 2026
PRECIO: 650€
ALOJAMIENTO: Hostal El Rincón, en Espinosa de los Monteros (Burgos)
RÉGIMEN: Media pensión (cena y desayuno)
INCLUYE: Alojamiento y régimen según programa, traslados en furgoneta y guía titulado desde Madrid, seguro Intermundial póliza CLWACC-TAI-000186
RESUMEN RUTAS

Lunes 24 agosto

Madrid – Estación invernal de Lunada (348km, 4h30)
Ruta 1: Castro Valnera, 10km, +/-700m, 5h
Estación de Lunada – Espinosa (16km, 0h21)

Martes 25 agosto

Espinosa – Puerto de Lunada (16km, 0h21)
Ruta 2: Collados del Asón, 20km, +/-1100m, 8h
Puerto de Lunada – Espinosa (16km, 0h21)

Miércoles 26 agosto

Ruta 3: Picón Blanco, 16km, +/-850m, 7h

Jueves 27 agosto

Espinosa – Estacas de Trueba (11km, 0h14)
Ruta 4: La Horadada, 13km, +/-700m, 6h
Estacas de Trueba – Espinosa (11km, 0h14)

Viernes 28 agosto

Espinosa – Collado del Asón (22km, 0h32)
Ruta 3: Laberintos del Asón, 12km, +/-650m, 7h
Collado del Asón – Espinosa (22km, 0h32)

Sábado 29 agosto

Espinosa – El Bernacho (13km, 0h16)
Ruta 4: Peña Lusa, 12km, +/-800m, 5h30
El Bernacho – Madrid (354km, 4h30)
Entre Las Merindades de Burgos y el Valle del Asón en Cantabria se encuentra la Sierra de Lunada con altas cumbres y profundos valles entre las dos vertientes. El Parque Natural Collados del Asón protege la parte cántabra de estas montañas, sin embargo en la vertiente sur está la estación invernal de Lunada y es desde donde podremos realizar casi todas las rutas. Se trata de una zona caliza con preciosos recorridos entre torres, canales, hayedos y miradores de vértigo para disfrutar a tope.

  INTRODUCCIÓN    PLAN DETALLADO    FICHA TÉCNICA    INCLUYE    INFORMACIÓN ADICIONAL    CONDICIONES DE PAGO Y CANCELACIÓN

INTRODUCCIÓN A LA ZONA

SENDERISMO EN EL PARQUE NATURAL COLLADOS DEL ASÓN

El parque natural Collados del Asón es un espacio natural protegido español situado en la comunidad autónoma de Cantabria, que fue declarado parque natural el 18 de febrero de 1999 por la Ley de Cantabria 1/1999,​ e incluido en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Cantabria por la Ley de Cantabria 4/2006, de 19 de mayo, de Conservación de la Naturaleza. Se encuentra situado en plena cordillera Cantábrica al sudeste de Cantabria y la totalidad de su ámbito territorial, con una superficie de 4.740Ha, 4.020Ha pertenecientes al municipio de Soba y 720Ha enclavadas en terreno privado, están en altitudes comprendidas entre los 240 y los 1.632m. Es un área singular de gran interés, caracterizada por afloramientos calizos, pequeños bosques de hayas y singulares encinares cantábricos, junto a praderías realizadas por el hombre, para el aprovechamiento ganadero. Este hábitat tan diverso, posibilita el desarrollo de una variada fauna silvestre característica de la Cordillera. El parque se localiza en una zona que tradicionalmente ha estado muy despoblada, pero que ha posibilitado que el grado de naturalidad del conjunto sea elevado. El pequeño barrio de Asón (en el municipio de Soba) es el único núcleo de población que se encuentra dentro de los límites del parque.

El relieve presenta unas formas, variadas, abruptas, y complejas que conforman estos paisajes cantábricos. La cota altimétrica más elevada del parque natural se alcanza en el Picón del Fraile, de 1.632m, fronterizo con Burgos y próximo al portillo de Lunada, otro pico importante y también fronterizo es el Alto de Imunia de 1.518m cercano al portillo de La Sía. Ya dentro de Cantabria destacan las dos montañas que cierran el curso del río Asón por E y O: el Colina de 1.460m y el Mortillano de 1.415m, este último pertenece ya a la Sierra de Hornijo. En el parque es frecuente encontrar formas de modelado relacionadas con la acción de los hielos, ya que su relieve ha estado influido por los procesos glaciares de las últimas glaciaciones cuaternarias, si bien este modelado está actualmente sometido a los procesos de ladera, fluviales o, incluso, periglaciares. La aparición de esta morfología en altitudes que van desde los 600 a los 1.000m evidencia que el clima era mucho más riguroso que el actual, similar al de zonas como los Alpes, en donde masas de hielo en forma de glaciares de circo o de valles existen permanentemente. Sin embargo, la desaparición de los hielos, al suavizarse las condiciones climáticas, da lugar a unos valles con fondo en forma de “U”, flanqueados por “cordones” de depósito morrénico y en cuyo frente suele permanecer la morrena frontal de media luna. Los ríos y arroyos pasan, posteriormente, a ocupar estos valles, modificando esta morfología. En ocasiones, el glaciar en su retroceso quedaba reducido al circo, constituyendo una especie de gran “lenteja” de hielo acumulada en la depresión cóncava que aquel formaba, rodeado en su borde inferior por una morrena de circo, generalmente en forma de arco. Los glaciares de circo no sólo se debían al retroceso de las lenguas de hielo de glaciares más desarrollados, sino que también existieron en zonas donde la alimentación por las nevadas no era suficiente para que la lengua glaciar se formara, quedando la acumulación de hielo circunscrita al área del circo, sin fluir hacia un valle. Un ejemplo de glaciar de circo con una morrena muy bien desarrollada se encuentra en la carretera que va desde los Collados del Asón al Portillo de La Sía. Las formaciones de origen kárstico más características del parque son los lapiaces, las dolinas y las cuevas, simas y cavidades que se forman en el interior de masas calcáreas. Las extensiones de lapiaces o garmas aparecen continuamente en todo el territorio del parque, constituyendo su paisaje más característico. Destacan los existentes en el Mortillano, Los Campanarios o los Castros de Hornéu. Sin embargo las formaciones kársticas más acusadas en el parque la constituye el enorme sistema de simas y cavidades que se desarrolla en el subsuelo de toda la cabecera del Asón. Las cavidades conocidas hasta el momento son numerosas y muchas de amplio desarrollo vertical, que enlazan con una complicada red horizontal de importantes proporciones. Así, este complejo kárstico se presume que pueda constituir una unidad hidrogeológica al enlazar con varios ríos subterráneos que circulan por una red profunda de galerías. De este modo, estaríamos ante la mayor red de cuevas de Cantabria, con más de 150 km de desarrollo, de gran complejidad y verticalidad, cuya profundidad ronda los 600 m, lo que la convertiría, además, en una de las redes subterráneas más grandes de Europa. Por último el modelado fluvial actuó sobre el paisaje formado por glaciares y complejos kársticos configurando el paisaje del parque tal y como hoy lo conocemos. En el parque nace el río Asón, que atraviesa lo atraviesa en su totalidad en dirección S-N, además de su principal afluente el Gándara. El actual valle es solo un fragmento del original que nacería más al sur, en la vertiente norte del Portillo de la Sía. La erosión producida por el río Gándara en su cabecera originó una captura de la cuenca de cabecera del Asón. La alimentación de la cascada en la que finaliza el valle de Bustalveinte, considerada tradicionalmente el Nacimiento del Asón, proviene en realidad de la depresión kárstica de Brenavinto situada en el valle glaciar de Ojón.

La vegetación, es la característica del bosque atlántico caducifolio dominado básicamente, por hayas. Si bien hay que destacar la singularidad biogeográfica del parque, ya que junto a esa vegetación atlántica existen encinares cantábricos que han perdurado debido a que se han desarrollado sobre las rocas calizas predominantes. El hayedo es la formación forestal dominante, pudiendo encontrar abedules y rebollos en aquellas zonas donde, debido a las frecuentes precipitaciones se ha producido una pérdida de sales en el suelo. En las cotas inferiores, en puntos como el nacimiento del Asón, el hayedo alterna con el encinar cantábrico, que le sustituye en aquellos puntos más insolados y, por lo tanto, sometidos a una mayor pérdida de humedad. En la parte baja del valle aparecen fresnos, alisos y sauces, formando un exiguo bosque de ribera. Estas formaciones forestales ceden en aquellos puntos donde, debido a la acción humana o a lo limitado de las condiciones edáficas, son sustituidos por pastos de diferente grado de naturalidad. Entre éstos destacan las comunidades rupícolas que, desarrollándose sobre pequeñas repisas en donde se acumulan pequeñas cantidades de suelo, constituyen auténticos reservorios de diversidad botánica.

En cuanto a la fauna podemos encontrar una amplia representación de la fauna de montaña cantábrica, destacando las grandes rapaces como el buitre leonado, el alimoche, el águila culebrera y el azor. Entre los mamíferos, y dada la alta densidad de cuevas que se encuentran en la zona, cobra relevancia el grupo de los quirópteros entre los que destacan el murciélago de cueva (Miniopterus schreibersii), murciélago de herradura (Rhinolophus euryale) y murciélago grande de herradura (Rhinolophus ferrumequinum). En los ríos del parque son abundantes la trucha común y el salmón atlántico. Pese a todo, el principal interés faunístico del parque reside en los valores de fauna invertebrada presentes en el mismo, pues reúne a las especies de invertebrados más valiosos y raros de Cantabria. Se han localizado en el interior de todas las cavidades importantes endemismos troglobios de arácnidos, crustáceos, diplópodos, quilópodos e insectos, muchos de ellos únicamente conocidos en el entorno kárstico del Asón.

Sierra Lunada
El portillo de Lunada es un pequeño paso de montaña en el sector más oriental de la cordillera Cantábrica (España), conocido como la Montaña Pasiega, que comunica Espinosa de los Monteros, en la comarca burgalesa de Las Merindades, con San Roque de Riomiera, en la comarca cántabra de los Valles Pasiegos..Este puerto se abre entre el pico de la Miel en el sur (1.563m) y el picón del Fraile (1.619m) al norte, en cuya cima existe una estación de radares del Ejército del Aire. Con 1.316m, es el tercer paso de montaña de más altura de Cantabria, tras los puertos de San Glorio (1.609m) y Piedrasluengas (1.354m), que comunican la comarca de Liébana, con las provincias de León y Palencia, respectivamente, a través de los Picos de Europa. El puerto se cierra con mucha frecuencia en invierno, sobre todo en su parte cántabra, estando en muchas ocasiones varios meses cerrado de forma permanente. Esto no es debido tanto a la altitud del puerto (pues tiene una elevación similar a otros puertos de la zona), sino a que en la parte norte la carretera circula entre unas laderas con una gran pendiente que suelen acumular mucha nieve; debido a esto el puerto tiene un altísimo riesgo de sufrir aludes que taponen la carretera, por eso a menudo el puerto no se abre, aun pudiéndolo hacer, hasta que la nieve de las laderas circundantes se derrite. Debido a eso, es uno de los puertos de montaña españoles que más días al año permanece cerrado en invierno. Una de las temporadas más largas en las que estuvo cerrado fue en el invierno de 2012-2013, cuando permaneció cerrado desde noviembre hasta abril de dichos años, es decir, seis meses. Ambas vertientes del puerto se ubican en el territorio conocido como La Pasieguería, que ha sido habitado durante siglos por los pastores pasiegos y presenta, por tanto, el clásico paisaje pasiego de cerramientos con muretes de piedra y cabañas, de un importante valor etnográfico. Existen en la vertiente norte los restos de la infraestructura de la industria maderera que prosperó en la zona en los siglos XVI y XVII, a fin de abastecer a la Real Fábrica de Artillería de La Cavada con madera, como el resbaladero de Lunada, que se puede ver durante la ascensión por la vertiente norte, y varias represas. Esta industria transformó el paisaje de la zona, de un entorno predominantemente forestal al paisaje de praderías actual, con algunos restos boscosos como el hayedo de la Zamina, en San Roque de Riomiera. Esta zona posee, además, un notable valor ambiental, con importantes masas forestales —entre las que destaca el encinar cántabro— y de pasto montano, que acogen a especies en peligro de extinción. Su principal característica es el afloramiento calizo en el que abundan los fenómenos kársticos. Estas son las razones que han motivado la protección del colindante Parque natural Collados del Asón mediante la Ley de Cantabria 1/1999 de 18 de febrero de declaración de parque natural. En sus estribaciones septentrionales nace el río Miera, mientras que en la vertiente meridional nace el río Lunada, afluente del Trueba, tributario del Nela, y este del Ebro.

Castro Valnera
Ubicada en el sector oriental de la cordillera Cantábrica, conocido como La Montaña Pasiega o los Montes de Pas, se yergue entre los puertos —o «portillos», como son conocidos en la zona— de Lunada y de las Estacas de Trueba. Su lado sur pertenece a la comarca de Las Merindades, en la provincia de Burgos, Castilla y León, mientras que su lado norte pertenece a la Comarca de los Valles Pasiegos, en Cantabria. Su cota de 1.718m no es superada hacia el este, en lo que queda de cordillera Cantábrica, hasta las estribaciones de los Pirineos, ya en Navarra. En su ladera norte se evidencian los aparatos glaciares del Cuaternario reciente (Würm) situados a menor altitud de España. En su lado nororiental, en el Portillo de Lunada, nace el río Miera, mientras que por su cara noroccidental lo hace el río Pandillo, uno de los primeros afluentes del Pas, y por la cara suroeste del macizo nace el río Trueba, uno de los afluentes del Nela, y este, a su vez, del Ebro. En el sector de Castro Valnera se alcanza el máximo pluviométrico de Cantabria, con una precipitación media anual estimada que llega a los 3000mm, siendo una de las áreas más lluviosas de la península ibérica.

Espinosa de los Monteros

Espinosa de los Monteros es un municipio y localidad española del norte de la provincia de Burgos, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Perteneciente a la comarca de Las Merindades, según datos demográficos de 2019 tiene una población de 1681 habitantes, repartidos en una superficie de 137,5 km², lo que le convierte en el 14.º municipio más poblado de la provincia. Parece fuera de toda duda que la fundación de Espinosa la hicieron primitivos pobladores cántabros de la Península, posiblemente los Cántabros, remontándose su antiguedad al año 800 A.C. Recibió el nombre de Velliga y estaba situada en torno al término de San Martín, extendiéndose en dirección al Monte Edilla. Ocupaba un lugar idóneo para construir, fortalecido por la naturaleza montañosa, por el río Trueba y con posibilidades para albergar en buenas condiciones una gran población. La conquista que los romanos hicieron de la Península Ibérica, encontró fuerte resistencia en el pueblo cántabro que presentó batalla durante tres siglos. Bajo las murallas de Velliga tuvo lugar una delas últimas batallas que se libraron entre ambos pueblos y la dificultad para vencer fue tan grande, que el mismo emperador Octavio César Augusto tuvo que dirigir en persona las operaciones para la conquista del norte de Hispania. Desde Sasamón con el ejercito de tierra y con la Armada hostigando desde el Cantábrico intentaron acorralar toda Cantabria. La derrota fue absoluta para los cántabros. Velliga, como muchas otras poblaciones fue tomada y destruida pasando a ser de dominación romana. Durante su estancia, los romanos construyeron sobre las ruinas de Velliga una fortaleza bien amurallada, a la que denominaron Barrutha o Barrustha (lugar todo cercado). La invasión visigoda desemboca, en tiempos del rey Atanagildo (año 554), en una terrible batalla con el ejército romano, con derrota de estos últimos, y posterior destrucción de todo vstigio de construcciones de la etapa romana. Entre los años 600 y 700 los nuevos pobladores godos fueron creando pequeñas aldeas: Santotis, Nestedo, San Miguel, Villaverde; Santiago, santuyán, San Pedro de Tasugueras y San Juan. A todas juntas se les llamó Val de Espina, y más adelante Val de Espinosa, por los muchos espinos que había en la zona. La llegada de los árabes a la Península tras la derrota de D. Rodrigo en la Batalla de Guadalete (año 711) supone el final del reinado visigodo y el comienzo de la conquista del territorio peninsular. La empresa resulta especialmente dura para el pueblo invasor en las montañas cántabras ya que Don Pelayo en el reino de Asturias los derrota constantemente y extiende su reconquista por las zonas limítrofes. En Val Espinosa, los musulmanes son atacados pero, gracias a la ayuda que reciben de los árabes residentes en Medina de Pomar, renuevan fuerzas y plantan cara dificultando especialmente la victoria. Fue tal el arrojo de los primitivos Espinosiegos, que tras la victoria sobre los árabes, tomaron por armas un escudo de oro y en él un espino verde con majuelas coloradas y tronco pardillo, que añadieron al castillo que antes tenían. A causa de tanto conflicto bélico, estas tierras quedaron mermadas en su población, conviertiéndose en tierra de nadie. Espinosa quedará de nuevo arrasada por completo en torno al año 920. En pleno periodo de reconquista, tiempos del Conde Sancho García (año 1006), acontece el hecho de mayor trascendencia para esta villa, cuyo acontecer, mezcla leyenda y hecho histórico, ha llegado hasta nuestros días relatado de esta forma: “El Conde Don Sancho residía al principiar el siglo XI en la Villa de San Esteban (Burgos) mientras que el Rey árabe Mahomad Almohadio tenía sus huestes en la Villa de Gormaz, frontera de aquella. El caballeroso Conde castellano invitó a una partida de casa al rey árabe, obsequiándole este a su vez con varios festejos, lo cual proporcionó ocasión al rey Mahomad para conocer y tratar a la madre del Rey castellano, Doña Aba, estableciéndose entre ambos en breve espacio de tiempo simpatía y afecto que derivó en violentísima pasión. Más como el mayor obstáculo pasra la consagración de estos atrevidos e incorrectos amores fuese la oposición completa del Monarca castellano, cegados por la violencia de la pasión, concertaron el criminal propósito de hacer desaparecer violentamente al Conde Castellano. Los medios que se habían de poner en práctica para la ejecución de tan criminal hecho, consistían en preparar un activo veneno, el cual había de hacérsele beber al Conde por la misma Doña Aba. Esta, avisaría a su amado, el sarraceno, luego de haberse consumado el complot, arrojando una gran cantidad de paja al río Duero, señal que aprovecharían los sarracenos para caer por sorpresa sobre los cristianos y apoderarse de la villa de San Esteban y de los demás castillos del Condado, con los cuales se alzaría la propia Condesa Doña Aba. Estos inicuos preparativos, observados por una camarera, Cobigera, que se decía entonces, de la Condesa Doña Aba, hubieron de ser trasmitidos por aquella a su esposo, que era escudero y mayordomo del Conde y éste hubo de ser avisado por su mayordomo llamado Sancho Espinosa Peláez, del peligro que le amenazaba. Prevenido pues el Conde Don Sancho, no experimentó sorpresa de ninguna clase cuando, ya caída la tarde y al regreso de una cacería, fatigado, sudoroso y sediento, su propia madre, Doña Aba, le ofreció un refresco con objeto de que mitigara su sed; y cual no fue el asombro de la Condesa, el terror que embargaría su ánimo y el espanto que se pintaría en su rostro, cuando el Conde Don Sancho, invitó a su madre a que bebiese primeramente del refresco; después se lo ordenó ante sus negativas y últimamente la obligó a que lo bebiese so pena de atravesarla con su espada; ante cuyos mandatos y amenazas, Doña Aba, apuró el brebaje mortal que destinaba su hijo, y quedó muerta en el acto como herida por un rayo. Don Sancho ordenó que arrojasen al río una gran cantidad de paja, y Mahomad, al ver la señal, creyendo muerto al Conde, salió con sus huestes seguro de derrotar a los cristianos. El Conde les acometió por sorpresa antes de llegar a San Esteban y en la batalla, no se separó de su lado ni un solo instante su escudero y mayordomo Sancho, convirtiéndose sin descanso, en escudo de la persona de su amo y señor. Y este es el momento crítico en que se crea el Cuerpo de Monteros de Espinosa, pues agradecido el Conde Don Sancho al nobilísimo proceder de su escudero y mayordomo a quien debía no ya la vida, sino la integridad del Condado, entregó de allí en adelante la guarda de su persona a tan leal vasallo y a las personas de su misma sangre. Habida consideración a que dicho mayordomo era natural de la Villa de Espinosa, entonces en ruínas por haberla casi destruído en totalidad y en reciente fecha el Califa Abdherramán, instituyó para él, sus parientes y descendientes suyos, cinco oficios de Montero, dándoles el nombre de Monteros por haberse concertado y originado el hecho en un monte, y de Espinosa por ser todos naturales de esta villa (…)”. Este acontecimiento histórico marcará en adelante la historia de la Villa desde el momento en el que el Rey Alfonso VI (hacia 1084) comienza la restauración encargándola a los caballeros navarros Martín Ruiz de Berrueza y su hermano, hasta la desaparición del último título de Montero de la Casa Real en 1931. Y en esos casi nueve siglos, etapas de olvido histórico, encontramos continuas intervenciones para otorgar concesiones y privilegios a una villa tan querida por la realeza de España, como la concesión de un Mercado Semanal a realizar los martes de cada semana, otorgado en el año 1501. Como curiosidad citaremos que en esta Villa se confeccionaron las lonas para las velas de las naves que formaban la Armada Invencible (año 1588). Y aquí, en el año 1808 se produjo uno de las mayores derrotas del ejército español frente al francés en la Guerra de la Independencia, con protagonismo especial del general Acebedo, atropellado por las tropas en frenética huida, y auxiliado en sus últimos momentos por un, entonces, desconocido Sargento Riego, quien con el devenir de los años se convertiría en el General protagonista de Pronunciamiento contra el absolutismo de Fernando VII en 1820. La lista de hijos ilustres de esta villa, de personajes de renombre ligados a ella y de acontecimientos que se relacionan con Espinosa de los Monteros sería tan extensa que escapa de las intenciones de esta publicación. Cualquiera que pasee por sus calles y contemple sus edificios será capaz de comprender que semejante grandeza sólo es posible por haber sido en la historia, una Villa con peso suficiente para haber protagonizado muchos episodios de la misma.

Espinosa cuenta con numerosos edificios históricos y puntos de interés que podremos visitar:

  • Ayuntamiento
  • Casa de los Sainz de Baranda
  • Casa del último Montero
  • Casona de los Santayana
  • Casona del General Marcide
  • Iglesia de Nuestra Sra. de Berrueza
  • Iglesia de San Nicolás
  • La Casona o Casa de los Porras
  • Palacio de los Cuevas Velasco
  • Palacio de los Fernández Villa
  • Palacio del Marqués de Chiloeches
  • Parroquia de Santa Cecilia
  • Quinta México
  • Torre de Berrueza
  • Torre de Cantimplor
  • Torre de las Herradoras
  • Torre de los Azulejos
  • Torre de los Monteros
  • Torre de los Velasco
  • Torre de Pumarejo

 

PLAN DETALLADO

Lunes 24 de agosto

Viaje desde Madrid a la estación invernal de Lunada (348km, 4h30), desde donde comenzaremos nuestra primera ruta senderista.

Ruta 1. Castro Valnera (1718m) (5h)

La ruta parte de la estación invernal de Lunada, desde donde sale un camino que poco más adelante se convierte en un sendero que nos llevará en ascenso hasta llegar al Pico La Brena con tremendas vistas. Volveremos un poco sobre nuestros pasos para girar a la derecha hacia el collado que separa La Brena con las Corvas, bajando por un marcado sendero que ya no dejaremos hasta llegar al Alto de Las Corvas con un curioso buzón en forma de furgoneta. Desde el buzón cogeremos la senda que por la cresta un poco más adelante nos lleva a la cima del Pico La Miel, con unas panorámicas muy buenas y vistas hacia el Castro Valnera. Seguiremos por la cresta y al llegar al final tomaremos una senda que, en fuerte pendiente, baja hasta un collado en el que cogeremos una senda a la derecha que nos llevará hasta el Alto de La Piluca, el Alto de la Pirulera y el collado previo a la subida final por la cresta del Castro Valnera. Seguiremos por la senda que, de manera espectacular, sube por toda la cresta con varios pasos delicados, entre rocas para llegar al collado norte, previo a la ascensión final con una pequeña trepada fácil entre rocas hasta la cima del Castro Valnera. Tras disfrutar de las estupendas vistas, volveremos sobre nuestros pasos hasta llegar de nuevo al Alto de La Piluca, donde tomaremos la senda hacia la izquierda que nos llevará de nuevo al collado bajo el Pico La Miel, donde una senda de frente nos llevará de vuelta a Lunada.

10km, +/-700m, circular, IBP 87

Traslado a Espinosa de los Monteros (16km, 0h21).

Cena y alojamiento en el hostal.

 

Martes 25 de agosto

Desayuno en el alojamiento.

Traslado a Puerto de Lunada (16km, 0h21).

Ruta 2. Collados del Asón (8h)

Comenzaremos la ruta desde el pequeño aparcamiento del Portillo de Lunada (1.350m). Iremos ascendiendo por la ladera mientras observamos al gran castro Valnera (1.718m) a nuestra izquierda. Pasaremos por el collado de Bustalveinte para llegar a la cima del Veinte 1.512m. Seguiremos por la cresta para bajar por un pequeño canal y volver a subir a la segunda cima del día, el pico Pizarras con 1.478m. Desde aquí tendremos una buenas vistas a la Bola y Picón del Fraile. Avanzaremos unos metros más para disfrutar de las vistas y retrocederemos unos metros para comenzar a descender. El camino es poco visible pero aprovecharemos pequeñas trochas de animales. En varios tramos nos encontraremos con gran cantidad de espinosas árgomas, típico por estas zonas. Enlazando pequeños tramos de caminos llegaremos a un camino principal marcado con postes hasta Brenavinto y una bifurcación, donde seguiremos el sendero de Hondojón, marcado con postes. Llegaremos a la Cabaña del Pozo y  comenzaremos a descender hacia el Valle por un camino siempre embarrado. Pasaremos por Hondojón y unos metros más adelante nos saldremos del camino hacia la izquierda para ascender por la colina atravesando el bosque llegando de nuevo a otro camino que seguiremos hasta llegar a una intersección marcada con un cartel. Seguimos dirección Lunada y no tardaremos en llegar a la carretera por la que continuaremos ascendiendo los últimos metros hasta llegar de nuevo al aparcamiento de Lunada.

20km, +/-1100m, circular, IBP 112

Traslado a Espinosa (16km, 0h21).

Acomodación en el alojamiento.

Cena y alojamiento en el hostal.

 

Miércoles 26 de agosto

Desayuno en el alojamiento.

Ruta 3. Picón Blanco (7h)

Subida a la base militar abandonada de Picón Blanco (1.529m), ruta clásica de las Merindades. Saldremos desde Espinosa siguiendo la carretera en  dirección a Bárcenas y a la altura del ferial nace una pista que poco a poco va subiendo hacia la montaña. La subida es suave excepto un kilómetro realmente muy duro. Alcanzaremos un bosque de preciosos robles y hayas que nos darán sombra embelleciendo la ruta. Tras un par de duros repechos llegaremos a la cumbre, normalmente llena de ganado. Después de disfrutar de las panorámicas bajaremos por una pista entre robles y hayas de nuevo y dos bonitas fincas. Nada más salir del bosque cogeremos un atajo a la izquierda que baja derecho, es muy estrecho y a ratos difícil de seguir, pero nos quitará 3km de pista. Rápidamente llegaremos a Bárcenas, cruzaremos el pueblo y por unos espectaculares tilos continuaremos hasta llegar a Espinosa de los Monteros.

16km, +/-750m, circular, IBP 79

Cena y alojamiento en el hostal.

 

Jueves 27 de agosto

Desayuno en el alojamiento.

Traslado a Estacas de Trueba (11km, 0h14).

Ruta 4. La Horadada (6h)

Bajaremos por la pista hormigonada para cruzar el puente sobre el río Trueba y subir entre cabañas y hermosas fincas verdes. El valle del Trueba es de una belleza espectacular y los valles pasiegos son de cuento. Entraremos en el hayedo bajo la pirámide rocosa de la Horadada. Llegaremos hasta una portilla para comenzar la dura subida hasta llegar a la Cueva Rota, espectacular gruta con una amplia entrada y otra amplia salida, donde podremos disfrutar de sus curiosos y bonitos rincones. Para salir treparemos con facilidad por su parte trasera abierta y subiremos a una repisa en la pared rocosa hasta un pequeño collado rocoso y una incómoda zona de vegetación, pasaremos bajo una roca enorme por la que cae agua a raudales. Subiremos varios niveles aterrazados de la montaña siempre bordeados por formaciones rocosas hasta llegar a la cima de La Horadada (1.415m), con vistas increíbles del valle del Trueba y sus montañas aledañas. Seguiremos por su parte cimera y nos asomaremos a un balcón rocoso con dos grandes hitos de piedra para disfrutar de la belleza del lugar desde un balcón panorámico privilegiado. Bajaremos al canal de separación entre la Horadada y La Cubada y siguiendo el sendero comenzaremos la segunda subida. Llegaremos a una cueva o grieta enorme con dos huecos en su techo, estrecha de apenas un metro en varios puntos pero bastante larga y de unos cuatro metros de altura. Saldremos de la cueva para asomarnos al borde rocoso de la montaña de La Cubada (1.605m) para recorrer su caótico cresterío rocoso, saltando de piedra en piedra hasta alcanzar la cima, probablemente la subida más bonita de
la Sierra de Valnera. La bajada la haremos directa hacia el borde rocoso de la montaña para cruzarlo por la grieta entre sus paredes saliendo entre las grandes paredes rocosas. Seguiremos el sendero entre enormes rocas desprendidas de la montaña para salir a una zona limpia donde comienza el empinado camino de bajada hasta el collado de La Canal por donde nos colaremos entre las dos grandes montañas enlazando con la pista principal de bajada, dando varios rodeos hasta el Río Trueba. Junto al río y siguiendo el sendero balizado entre cabañas y verdes fincas llegaremos al final de la ruta.

13km, +/-700m, circular, IBP 78

Traslado a Espinosa (11km, 0h14).

Cena y alojamiento en el hostal.

 

Viernes 28 de agosto

Desayuno en el alojamiento.

Traslado a Collado del Asón (22km, 0h32).

Ruta 5. Laberintos del Asón (7h)

Cruzando las bonitas cabañas del parque giraremos a la derecha por el sendero PRS-77. A la izquierda veremos la increíble mole rocosa de los Campanarios y en frente el caos rocoso de los Castros de Horneo . Por la pista de hierba cruzaremos al lado de una cuidada cabaña para girar a la derecha saliéndonos de la senda y entrar por un estrecho sendero entre hitos. El sinuoso sendero va entre brezo y roca cogiendo altura para internarnos poco a poco en la zona de los Castros de Horneo. Contemplaremos un paisaje caótico de formas rocosas que impresiona por su belleza. Nos acercaremos a un resalte rocoso y subiremos por un estrecho canal que nos lleva a la entrada del cañón de Canalijo, un angosto pasillo entre paredes rocosas. En la parte alta tendremos una panorámica maravillosa: enfrente los Campanarios y la Sierra Helguera, debajo un derrumbe rocoso gigantesco y el llano de Brenavinto. Comenzaremos la bajada por el derrumbe rocoso y siguiendo los hitos llegaremos a la cueva Turrutuerta. Continuaremos por el GR74 que baja a un pequeño hayedo con un curioso rincón: una enorme roca con un muro de piedra a modo de refugio. Seguiremos la ruta hasta la famosa cabaña de Concinchao. Torceremos a la derecha para tomar el sendero estrecho y rocoso entre hayas subiendo hasta Canalahonda, otro laberinto con un pasillo de unos quince metros de anchura entre paredes verticales de cuarenta metros y un hayedo en su interior de una belleza irreal. Tras recorrer semejante maravilla saldremos a una zona de pastos antes de seguir las indicaciones de otro de los senderos del parque, el PRS-74, que nos volverá a internar en otro agradable hayedo. Sorteando las rocas de este sendero nos asomamos a la zona denominada Brenarromán, un idílico paraje de cabañas y pastos que parece. Enlazaremos con el sendero principal del parque, cruzando el llano de Brenavinto mientras nos fijamos en el Coladero de la Tortuga y subimos al alto de la Posadía antes de retroceder a la pista de inicio y volver al aparcamiento dando por concluida la ruta.

14km, +/-650m, circular, IBP 66

Traslado a Espinosa (22km, 0h32).

Cena y alojamiento en el hostal.

 

Sábado 29 de agosto

Desayuno en el alojamiento.

Traslado a El Bernacho (13km, 0h16).

Ruta 4. Peña Lusa (5h30)

Comenzaremos la subida por la pista que sale tras el aparcamiento para seguir hacia la derecha siguiendo las marcas de la senda del Valle de Lunada. Entraremos en un bonito hayedo disfrutando de su frescor hasta salir bajo una pared rocosa con bonitas vistas, bajando un tramo para comenzar una dura y corta subida para salir del hayedo y asomarnos a las moles rocosas de Peñablanca, Peña Palombar y Maza Grande. Saldremos de la pista para ir directos por el brezal hasta la parte baja de la Imunia (1.520m), la primera cima de la ruta. Cruzaremos su enorme grieta con facilidad y apareceremos en la cumbre, con docenas de hitos altos de piedra que decoran la cima y una panorámica maravillosa de los montes de Lunada, Valnera y los Collados del Asón. Bajaremos dirigiéndonos al final de la planicie bajo la cima, a la zona denominada La Rasa. Nos acercaremos al borde para tomar un zigzagueante sendero que nos bajará fácilmente a la parte inferior, tomando consciencia de haber bajado una pared vertical con absoluta tranquilidad por un sencillo sendero. Nos acercaremos fácilmente a la segunda cima de la ruta: La Tramasquera (1.453m) y su gran montón de piedras con vistas maravillosas y espectaculares de la Peña Lusa. Continuaremos por el sendero bajando para acercarnos a las faldas de la tercera cumbre, Peña Lusa (1.575m), montaña que atemoriza en la distancia y que, sin embargo, es sencilla con sólo seguir los hitos por el canal herboso de subida y luego un sendero con hitos hasta llegar a la cima, con vistas de postal. Bajaremos por el portillo de las Escalerucas, espectacular sendero que nos llevará a la parte baja de la montaña donde la rodeamos hasta llegar a uno de los lugares más bonitos de la zona, La Cabeza del Águila escoltada por la mole rocosa de Peña Lusa y Bustarejo, un rincón de una belleza indescriptible. Visitaremos la cercana cueva y siguiendo el sendero nos situaremos bajo la montaña de Bustarejo. Subiremos por un canal herboso con facilidad, para coronar la cuarta cima del día, el porrón más alto de la montaña de Bustarejo (1.516m). Tras disfrutar de las vistas emprenderemos la bajada rodeando la montaña cerca de la pared rocosa y descendiendo directamente para acercarnos hasta la última montaña del día. Por el sendero entre hierba y lapiaz alcanzaremos la cima de Becerril (1.454m), con el típico montón de piedras marcando el lugar. Por un sucio sendero apenas marcado por hitos bajaremos sin problemas a la pista principal de la senda del valle de Lunada, que continuaremos entre hayas y el enorme macizo rocoso de las montañas que acabamos de recorrer hasta llegar al aparcamiento, culminando una ruta de las que hacen afición en un entorno maravilloso.

12km, +/-800m, circular, IBP 85

Tras la ruta emprenderemos el viaje de vuelta a Madrid (354km, 4h30).

 

FICHA TÉCNICA

Grupo mín – máx: 4-8

Precio: 650€

Suplemento individual: 150€

 

Servicios Incluidos

Alojamiento y comidas

Hostal El Rincón, en Espinosa de los Monteros (Burgos).

Alojamiento en habitación doble con baño.

Régimen de media pensión (cena y desayuno).

Traslados

En furgoneta desde Madrid para grupo de 4 a 8 pax.

Posibilidad de acceso en transporte propio desde otros lugares (descuento de 20€ en el precio total).

Guía

Guía de senderismo titulado, acompañando al grupo desde Madrid.

Seguro

Intermundial  póliza ESB16-W18-01C1

No incluye

Entradas a sitios o lugares históricos. Cualquier gasto no incluido en el apartado anterior (Servicios Incluidos).

Información Adicional

Punto de salida

Plaza Castilla (Madrid). Hora de salida: 08h00

Seguro de cancelación

El participante podrá contratar un seguro adicional de cancelación.

Material necesario

Botas de montaña o ligeras de senderismo. Mochila ligera, bastón de senderismo. Gorra, gafas de sol y protección solar. Ropa para lluvia (chubasquero/capa de agua) y de abrigo (cortavientos/anorak).

Clima

De montaña, variable, con posibilidad de lluvias, viento y nieblas en altura, pero también calor en cotas bajas. Las temperaturas pueden variar mucho a lo largo del día y en función de la altitud.

Opciones

La organización de PisaMontañas (o, en su caso, el guía asignado al viaje) podrá variar los trazados de las rutas, cambiarlas por otras de similares características o cancelarlas en base a criterios de seguridad, de meteorología adversa u otras causas condicionantes, informando puntualmente al grupo. Se recuerda la necesidad de seguir todas las indicaciones del guía que se refieran a la actividad (seguir el itinerario marcado, respetar los horarios de salida y paradas previstas). El guía es la persona autorizada que dirige y pauta todo lo relativo a la actividad en todas sus variantes técnicas y operativas.

 

CONDICIONES DE PAGO Y CANCELACIÓN

Reserva / Señal: 195 €

Precio (habitación doble compartida): 650 €

Precio (habitación individual): 800€

Reserva firme de plaza

Se podrán inscribir al viaje sin coste alguno, hasta formación de grupo 4 personas. Una vez esté garantizado el viaje se notificará por correo electrónico y en un plazo máximo de 7 días desde la comunicación se hará un pago del 30% del total del viaje: 195 euros

En caso de incumplimiento de esta condición PisaMontañas podrá anular o disponer de la plaza o plazas de esta reserva cuando estime conveniente.

Pago total viaje

El pago final habrá que realizarlo antes del 09/08/2026 como día límite.

Condiciones de anulación

Las Condiciones generales aquí descritas se ajustan a la legislación vigente, estando sujetas a lo dispuesto en el Real Decreto Legislativo 1/2007 que refunde en un único texto la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Estas Condiciones generales aplican a todos los eventos organizados por Club Deportivo PisaMontañas y junto con las Condiciones particulares que aparecen descritas en el programa detallado de cada evento, se entregan al cliente y actúan como contrato definitivo. Todos los aspectos no reflejados en las presentes condiciones generales se regirán por la legislación vigente.

Formas de pago

A la confirmación de plaza recibirás un mensaje de correo-e con las instrucciones para realizar el pago de la señal.
La agencia de viajes colaboradora es:
B4Experience (OFF TRAIL S.L.) B05408703 Carrer Antoni Gaudi 2, 1-3 08329 Teià (Barcelona).

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